Correo español volado en la primera travesía aérea sin escalas del Atlántico Sur

Escrito por Emilio Pastor Morales.

 

Del 12 al 13 de mayo de 1930 se llevó a cabo un intento por conectar las rutas de correo aéreo de África del Norte y América del Sur, Jean Mermoz, piloto principal de la  Compagnie Générale Aéropostale , junto con el copiloto y navegante Jean Dabry, y el operador de radio Léopold Martial Émile Gimié, partió de Saint-Louis, en la costa occidental de Senegal, África occidental francesa, en ruta hacia Natal, Brasil.

Su avión, un Latécoère 28-3 equipado con pontones para poder aterrizar sobre agua transportó 122 kilogramos de correo y combustible para 30 horas de vuelo. La tripulación había bautizado al avión Comte de la Vaulx , en honor a un aeronáutico francés pionero fundador de la  Federación Aérea Internacional .

Los aviadores volaron al suroeste a través del Océano Atlántico Sur. Natal estaba aproximadamente a 2,000 millas de distancia. (3.178 kilómetros). El avión que iba equipado con radios para poder triangular su posición a través de nueve estaciones terrestres y varios barcos a lo largo de la ruta, llegó a Natal (Brasil) tras 21 horas de vuelo.

En la imagen presento esta carta circulada de Madrid a Santiago de Chile en aquel vuelo, se trata de una carta “testigo” que contiene un formulario para ser cumplimentado en destino. En principio, la carta la tuve en “cuarentena” por que aunque presenta fechadores nítidos no me cuadraba tanta rapidez en la llegada a destino, al cabo del tiempo consultando en la red conocí este vuelo pionero y así encajó todo pasando a ser una de las piezas más importantes de mi colección.

 

Vuestros comentarios y opiniones pinchando aquí.

LAPE

Escrito por Carlos Lanz Hernández-García.

Líneas Aéreas Postales Españolas fue una compañía aérea fundada en 1932, durante la época de la II República. ​ Desapareció tras el final de la Guerra Civil Española.

Para los que estén interesados publico un pequeño resumen de su historia pero,

Felicitación sueca en 3D

Escrito por Carlos Lanz Hernández-García.

 

Estoy organizando el archivo filatélico de un compañero fallecido, como os podéis imaginar el asunto tiene su enjundia, su mujer, también buena amiga, estaba desbordada. El caso es que hemos empezado por las postales, mi amigo Jesús como buen filatélico y coleccionista, compraba de todo, esto quiere decir que no solo estaba enfermo físicamente, sino que encima tenía el virus del coleccionismo “metido hasta el esternón”.