La 2ª más votada - Carta desde SUPAI (Arizona, EEUU)

Escrito por José Luis Gutierrez Sanabria.

 

  

“Parece que todo empezó cuando mi amigo joseluisG leyó un artículo, del socio Eduardo, en la revista 6 cuartos, titulado Un correo por mulas muy moderno. Le pareció curioso que en pleno siglo XXI, en la pequeña localidad de Supaí (Arizona, USA), se siga usando como trasporte del correo unas mulas para acercarlo a la población, ya que la localidad no dispone de carretera en sus últimos 13 km. Y su oficina de correos utiliza un curioso matasellos con la imagen de estos animales.

Para conseguirlo, primero tuvo que hacerse con sellos USA que cubrieran la tarifa a Europa, después preparó sobres con las direcciones de España, que incluyó en otro que envío a la oficina de correos de Supai, para que las enviaran desde allí con esa marca. Salió el sobre colector desde la Comunidad de Madrid el 7 de Julio, una vez cruzado el Atlántico llego a dicha localidad y el funcionario de correos cumplió con lo solicitado en la carta, regresando los sobres a España en Agosto, siendo clasificada en Las Vegas el 7 de agosto a más de 300 km. de localidad de Supai de donde partieron. La carta cruzo otra vez el Atlántico, recibiéndola en mi domicilio el 13 de Agosto: un poco más de un mes tardo en llegar la misiva, pero me parece quedo curiosa, para mí la mejor de lo recibido este aciago año 2.020.” 

 El texto anterior, entrecomillado, está redactado por el amigo del Ágora L&M quien, entre otros, recibió mi carta desde Supai, la que yo había preparado según el bien comenta en su relato. Por tanto, esta Imagen de la Semana podría considerarse que es un poco de los dos.

También aprovecho a dar las gracias al socio y amigo Eduardo, quien con su artículo y ayuda inspiró esta pequeña aventura postal.   

Saludos, joseluisG.

 

Vuestros comentarios y opiniones pinchando aquí.

La publicidad en la filatelia

Escrito por Carlos Lanz Hernández-García.

 

Rebuscando, ordenando, clasificando y pasando el rato del Domingo lluvioso, me encuentro la típica caja metálica de bombones vasquitos y pastillas nesquitas, al abrirla encuentro cosas que me acuerdo, cosas que no me acuerdo y por último cosas que no tenía ni idea de que tenía.